Para Against The Odds fue un lujo tocar en Costello.
La situación de la sala es buena, en plena Gran Vía esquina con Montera. El acceso en coche es difícil, han peatonalizado la calle Montera que es por donde se debe acceder y para llegar a la puerta puedes o pedir permiso a la Policía (que siempre están al principio de la calle), o por el contrario hacer el truqui y subir desde abajo marcha atrás (te arriesgas a multa).
Han reformado la planta baja de conciertos y han hecho el escenario más grande, con lo que se puede tocar bastante agusto. También han ampliado el backstage y puedes dejar allí el equipo hasta el cierra para recoger (incluso puedes dejarlo hasta el día siguiente).
El sonido estuvo muy bien, tanto dentro como fuera (cosa rara jejeje), la sala lleva un rollete rocanrolero e indie y nosotros dábamos el pego. Como público también hemos ido y suena de puta madre.
El aforo no es mucho, aunque ponga 300, ese es el aforo total del bar, abajo deben de caber unas 100 personas.
La única pega es que son MUY estrictos con las horas. El grupo que toca primero debe empezar antes de las 10 porque se tiene que acabar a las 11 y media, y eso corta el rollete. El técnico te va avisando durante el concierto del tiempo que te queda.
Repetiríamos sin dudarlo!
