Para grupos que empiezan y sobre todo son de la zona sur puede ser una opción. Pero la sala es incómoda a más no poder.
Desventajas:
- Tienes que planificar con mucho tiempo de adelanto el bolo, porque suele tener lista de espera de unos cuantos meses.
- Es el sótano de un bar, y la escalera para cargar y descargar material se hace muy antipática.
- No dispone de sonorización, ni monitores ni PA. Todo el sonido depende del equipo que lleve el grupo en cuestión.
- Suelen tener problemas con los enchufes, en el último concierto que dió mi anterior grupo, nos tuvieron que descolgar un enchufe del techo porque los de la pared no funcionaban.
- Hay un juego de un par de bombillas que simulan luces, que no hacen más que molestar.
- Si pillas un día de buenas a Gonzalo todo va bien, si no, el trato es pésimo, sobretodo por parte de las camareras.
Ventajas (que también las tiene):
- Son claros a las horas de echar cuentas, el reparto es justo, un 30% de la barra.
- Te deja toda la tarde para descargar y hacer la prueba hasta aproximadamente las 21.
- Puedes dejar el equipo ahí hasta la mañana siguiente si no quieres recoger en el mismo momento.
- El grupo tiene barra libre (si a alguna camarera no se le cruzan los cables).
Teniendo otras alternativas donde tocar, elegiría otro sitio. Pero si te mueres por tocar y no te importa tener que hacer tú todo, el Haddock es tu opción.
