La sala Katal se llama ahora Cabaret. El trato excelente por parte del programador y algo seco por parte dle técnico. Se cumplió todo lo pactado. Destacar que el escenario es muy amplio y se pude mover uno muy agusto. El equipo en general es bueno: está comprado por un músico, lo cual es garantía. Quizá como pega, las luces algo simplonas y deslumbrante y en algunos momento muchos graves se notaban. La música de después muy poco rockera...
Desde luego, sala para repetir; quedamos muy contentos.
