
La historia de Verona 9 nace hace 4 años, por un anuncio en internet: "se buscan
músicos para proyecto de pop-rock financiado y con proyección de futuro".
Responden a él Noe (cantante), Iván (teclista), y Carlos (bajista), con experiencia
los dos últimos en diversas bandas de muy distintos estilos (desde pop comercial a
fusión) de la escena Madrid/Sur. Allí se conocen y trabajan en el mismo, incluso se
empiezan a perfilar algunos de los temas propios de la banda, como “Sin tu
sonrisa”. Pero el proyecto resultó no ser lo prometido y paulatinamente lo van
abandonando, por desavenencias con la forma de dirección del mismo.
Entonces nace la idea de formar una nueva banda de rock libre y creativo por
cuenta propia, con el que fuera batería del mencionado proyecto, y se empiezan a
trabajar varios temas. A esta época pertenece la primera maqueta del grupo,
grabada por los propios componentes sin demasiados medios. Se compone de tres
temas, “Water”, “Ember” y “Sin tu sonrisa”, los dos primeros cantados en inglés, y
en los que se aprecia la diversidad de influencias y facetas que por aquel entonces
quiere mostrar la banda: desde el estilo más atípico y contundente de “Ember”
hasta baladas más tradicionales como “Sin tu sonrisa”, pasando por “Water” como
término medio, pero siempre con la búsqueda de buenas melodías como piedra
angular.
Posteriormente se suceden varios abandonos y cambios de formación, durante los
cuales la banda sigue trabajando como trío, con el fin de grabar un LP
autofinanciado en estudio. Para ello cuentan inicialmente con la ayuda del
productor y guitarrista Fernando Girón (Carlos Baute, The Garb, etc). Siguiendo los
consejos del mismo, el grupo toma una nueva dirección, con un estilo más
homogéneo y sencillo, de corte pop-rock, pero sin perder el toque personal que dan
las muy diferentes influencias de cada uno de sus miembros. Es la época más
prolífica de la banda, en la que se componen más de una veintena de temas, con la
intención de seleccionar los 11 mejores que formarán parte del disco.
Durante ésta época se une a la banda María (Batería y violinista), y dan un
concierto en la sala Joaquín Sabina con muy buena aceptación de público y crítica.
Aparece una reseña del mismo en prensa gratuita y local (Madrid Sur, Metro). Más
adelante se completaría la formación con la incorporación de Edgar Tristán
Hernández a la guitarra, alumno, entre otros, del guitarrista del grupo mexicano
Maná.
Esta incorporación coincide con la grabación de la segunda maqueta del grupo,
compuesta por dos temas (“Naufragar” y “Sabré que sonreirás”) en los que se
aprecia la nueva línea estilística adoptada. Se impone el castellano en las letras y
tanto el estilo como la estructura de los temas se vuelven más convencionales y
directos (sin que ello suponga merma en la exigencia por tratar de hacer buenos
temas y melodías), buscando una apertura que les acerque al gran público en los
duros inicios. Se aprecia también la evolución musical como grupo y una producción
mucho más cuidada en el tema de arreglos, no así en el de los medios técnicos, que
siguen siendo limitados.
Por motivos profesionales, Edgar se ve obligado a dejar la banda, siendo
inmediatamente sustituido por Joaquín López “Quino”, quien, después de un
periodo de rodaje por diversos escenarios junto a Verona 9, anuncia también su
abandono por incompatibilidad respecto a sus otras dedicaciones. Tras una nueva
búsqueda de guitarristas para la continuidad del trabajo del grupo, aparece Pedro
Rodríguez, con muchas ganas e ilusión por el proyecto, dándole a Verona 9 un aire
renovado, aportando sus personales matices y forma de entender la música.
Con esta formación, la banda afronta la grabación de su primer larga duración,
bajo la dirección del reconocido productor Mark Janipka (Andy y Lucas, Kiko &
Shara, Melocos, etc), que dará una nueva vuelta de tuerca al sonido de la banda,
haciéndolo aún más accesible. El disco se graba en los estudios Find-Us de Madrid
durante los meses de febrero a junio de 2010, y sale a la venta en el mes de julio,
bajo el nombre de “Promesas”. A la salida del álbum, se produce un nuevo cambio
de guitarrista. Pedro Rodríguez abandona el proyecto por motivos laborales y es
sustituido por Luis Pinedo.
En la actualidad la banda se encuentra inmersa en la exhaustiva promoción de
este primer álbum, con la novedad de la adopción de un revolucionario modo de
venta: en la web del grupo, mediante una forma de pago mucho más cómoda: a
través de sms Premium (un solo sms, no es necesario dar datos bancarios ni
número de tarjeta; tampoco registrarse ni instalar software alguno).
En noviembre aparece el primer videoclip, “Promesas por cumplir”, que aborda el
tema de la violencia de género. Tiene gran acogida de público y crítica, y se
presenta a distintos certámenes. Tanto el disco como el videoclip se presentan
oficialmente en la sala Orange Café de Madrid el 19 de noviembre, en presencia de
medios como EFE o Europa Press. El disco se agota en FNAC Callao y otras
ciudades.